sábado, 14 de septiembre de 2013

TENER UNA PROFESIÓN Y SER PROFESIONAL

Iniciemos este tema, aclarando el término Profesión. La palabra proviene del latín professio, -onis, que significa acción y efecto de profesar. Pero tiene diferentes concepciones pero todas relacionadas a una confesión pública (dar fe, profesar, decirlo públicamente). Como lo es un oficio, un empleo que se tiene y que se ejerce a la vista de todos como un medio de vida que nos permite algunos ingresos. Pero que requiere tener conocimiento abstracto o teórico, libertad para ejercerlo e importancia social, por los efectos que genera.
El concepto es de origen hebreo para indicar funciones de los sacerdotes, negociantes del rey o para referirse a un funcionario real.  La significación que se daba era de mandar o enviar en una misión. Sin embargo recién en la era preindustrial cuando toma sentido al realizarse la división del trabajo. Y para el siglo XIX, la profesión era una modalidad o corporación intermedia, como un organismo que permitía ordenar la sociedad y jerarquizarla.
Max Weber (1901), vinculaba la profesión a lo religioso al Profesar por ejemplo la voluntad de consagrarse a Dios, obedecer al superior con ascetismo, entrega y sufrimientos. Pero la era industrial, ayudó a una estructura social creando tareas ocupaciones especializadas que implicaba habilidades intelectuales dadas por la ciencia y la instrucción; que además requiere de una técnica. Hacia los años 30 la ocupación alcanzaba el estatus de profesión con una obligación ética para proveer un servicio altruista al cliente.  
Por los años 60, la profesión implicaba un cuerpo específico de conocimientos para actuar. Ello implica  formación escolarizada y para ello debe superar cinco etapas: El trabajo ocupación como consecuencia de la necesidad social. La  escuela para el adiestramiento y formación. Definición de perfiles profesionales. Reglamentación de la profesión como competencia del saber y de la práctica profesional. Adopción de un  código de ética profesional (Pacheco: 1994).
Además se le agrega que los profesionales deben tener un mejor sueldo, un mejor estatus social y autonomía en el trabajo, incluso que exista una asociación que los organice, con intereses comunes e identificación entre colegas. En este sentido, existen estrategias para excluir o restringir su acceso. Todo esto lo diferencia de un aficionado.
Hacia los años ochenta, la profesión se conceptualizaba como una  ocupación autorregulado con capacitación sistemática y obligatoria de nivel universitario, basada en conocimientos técnicos y especializados, dirigido al  servicio de los demás y a obtener utilidades pecuniarias, bajo principios de un código de ética. Así, la profesión es un fenómeno sociocultural donde intervienen conocimientos, habilidades, tradiciones, costumbres y prácticas condicionadas por el contexto económico, social y cultural del momento. De esta manera, la profesión es una unidad estructural de la sociedad moderna que resume los procesos y los elementos del contexto sociopolítico e ideológico.
Para los años 90, las profesiones son consideradas imprescindibles, en la sociedad, que además son influidas por las nuevas tecnologías surgiendo con ello nuevas profesiones, en función al mercado del trabajo, convirtiendo a la profesión en una disciplina que se adhiere a patrones éticos establecidos, aceptados socialmente por el conocimiento y las habilidades que posee el profesional, obtenido en un proceso de aprendizaje oficialmente reconocido, con investigación, y entrenamiento de alto nivel para llevarlo a la práctica.
Ahora bien, ¿qué significa ser profesional? ¿Ser profesional es haber realizado estudios superiores, tener un título universitario y ganar dinero?
Veamos un caso: Una empleada doméstica, para trabajar en una familia pudiente, pone las siguientes condiciones: productos y herramientas de limpieza de marca reconocidas, con algunas características específicas. Aun no habla de honorarios y la patrona piensa que por más dinero que se le pagara, sino se le da lo que pide, el trabajo lo va a realizar de manera poco apropiada. ¿A qué se debe la actitud de la empleada?
En el deporte también se habla de profesionales. El ser profesional, va más allá de los títulos, estudios y dinero. ¿Qué hace a una persona, ser profesional? Ser profesional exige un trabajo con filosofía propia de lo que se es y de lo que se hace, con principios éticos, que no requiere de autoridad externa que lo dirija.
Los estudios y el título de por sí, no te hacen profesional.

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